Veinticuatro minutos de navegación nos llevo el llegar hasta esta Baja, pero aquí estamos encima de ella esperando a que nos lancemos al agua para descubrirla. Ahí está su parte superior a doce metros de profundidad. Nos espera otro buen buceo casi con total seguridad.
Empezamos a descender por el cabo
de fondeo y como siempre en el norte la
montaña
está rodeada de infinidad de vida. Directamente descendemos hasta el fondo a
unos cuarenta metros donde
encontramos varias gorgonias rojas y un par de ellas amarillas más granditas. El
guía nos lleva a la boca de una cueva para introducirnos en ella. Y "voilà" es
grandísima e incluso con varias salidas. está repleta de alfonsitos,
catalufas y llegamos a ver también un grupito de burritos listados. Nos
dirigimos hacia la derecha y vemos un mero. La cueva tiene varios agujeros en
los techos de las bóvedas que vamos encontrando, lo que hace un efecto precioso
de contraluces. Retrocedemos de nuevo y nos dirigimos ahora hacia la izquierda
de la entrada para proseguir por un túnel hasta salir por su boca. Al salir de
la cueva nos encontramos dos gorgonias amarillas muy grandes. ya llevamos unos
quince minutos de inmersión y bastante profunda, o sea que hay que empezar a
subir. En principio nos acompaña un abade, vemos jureles. La compañía de
siempre, fulas, pejeverdes, viejitas, infinidad de esponjas, alguna morena,
etc...
Ya en la parte superior de nuevo nos dedicamos a observar todo "bicho" que nos pasa por delante, hasta que definitivamente ascendemos para hacer la descompresión.
Otro bonito buceo en este norte desconocido. La verdad es que no nos defraudó en absoluto, incluso ha sido mejor de lo que yo esperaba.
Fotos: Fernando Ros