El Porís

Esta es una inmersión que siempre gusta hacer puesto que se accede por carretera perfecta y la entrada al agua se efectúa por la escalera del antiguo muelle del pueblo. También hay que decir que es una inmersión donde estamos protegidos por una pared de las corrientes y el oleaje y prácticamente se puede hacer siempre.

Después de equiparnos nos lanzamos al agua y empezamos a recorrer la pared del muelle hacia fuera. Desde el principio vemos alguna vieja, fulas, pejeverdes, mucha alga, el precioso sebadal que llena de verde este fondo de arena, un montón de gobios -barrigudas moras-, etc... Continuando por esta pared llegamos a la punta del muelle y continuamos hacia la izquierda siguiendo el veril y ahí ya empezamos a ver peces trompeta, bogas, viejas, se nos acercan a veces medregales, etc... En la pared vemos unas cuantas anémonas preciosas. De repente nos encontramos un arco en la roca con un pequeño belén. Más adelante también nos encontramos otros arcos donde admiramos los contraluces que se producen (la verdad es que es una imagen que vale la pena). Nos damos la vuelta porque el aire ya nos dice que no nos pasemos en nuestro paseo. La vuelta es más calmada puesto que no hemos bajado de los veinte metros y tenemos tiempo para observar todos los huecos que nos encontramos para ir descubriendo alguna morena, cangrejos, cangrejos araña e infinidad de vida que antes se nos había pasado por alto.

Al llegar a nuestro punto de salida-entrada todavía nos queda aire suficiente para investigar en el sebadal donde siempre encontramos algún pez extraño.

Al final tenemos que salir después de una hora de buceo muy entretenido puesto que empieza a darnos un poquito de frío.

Foto: Pedro Hdez.