La Catedral

 Está a unos cinco minutos en zodiac de el muelle de El Puerto de La Cruz. Al llegar al lugar de inmersión algunos de los compañeros de inmersión llegan un poco mareados. Es normal, hay que venir precavidos porque vamos a bucear en el norte de la isla, y aquí siempre el mar es más bravo que nuestro mar "plato" en la costa sur.

Nos tiramos al agua con cuidado porque puede haber corriente en superficie. Bajamos por el cabo para encontrarnos en el fondeo.

Desde que nos sumergimos vemos las formaciones volcánicas que conforman este espectacular paisaje submarino. Casi siempre hay muy buena visibilidad lo que ayuda Meroa admirar la inmensidad de este paisaje. La parte superior está a unos -20 metros y nada más llegar nos encontramos un pejeperro de gran tamaño -algo inusual- que viene a saludarnos, unos abades, un gran mero. Empezamos muy bien la inmersión. Descendemos por una de las bocas superiores y vemos la cantidad de fauna que habita en este lugar, viejas, fulas, doncellas, barrigudas moras, jureles, sargos.   

Al llegar al fondo de esta boca (a -40 metros) comprobamos que el fondo es completamente arenoso, y como en todos nuestros fondos observamos peces arañas, tapaculos, etc... En las paredes de roca vemos ejemplares de gorgonias rojas, pero no son nada con el inmenso campo donde habitan cientos de ellas en el lateral protegido de la corriente que encontramos después de pasar por un precioso arco. Hay que destacar que en todas las oquedades que vamos pasando observamosCatalufa infinidad de catalufas de gran tamaño, así como un cardumen muy grande de burritos listados. Algún abade nos observa desde la oscuridad de una hendidura, y huye enseguida desde que lo iluminamos con nuestros focos.

Esta es una inmersión muy completa. Encontramos gran variedad de esponjas, muchísima fauna, gran cantidad de gorgonias rojas. Preciosa la verdad esta inmersión.

Después de unos cuarenta minutos ascendemos para hacer la parada de seguridad que nos marca nuestro ordenador (unos cinco minutos) que aprovechamos para darnos cuenta de todo lo que hemos visto...

Fotos: Fernando Ros