Nos
vamos al centro Los Cristianos Divers (como casi todos los fines de semana) a
bucear. Esta vez tocó sorpresa, nos fuimos a La Cueva de los Cerebros en Playa
San Juan. Era una inmersión que hasta hoy no había podido hacer y bien que ha
valido la pena esperar. Después del paseo en zodiac llegamos y el mar estaba
fantástico, plato totalmente transparente (visibilidad de al menos 25
metros).
Al sumergirnos nos dirigimos hacia la entrada de la cueva a unos –14 metros y
ahí estaba, puede que la cueva submarina más bonita de Tenerife. Quiero
explicar que es una cueva con muchas ramificaciones en las que no se debe
entrar, pero íbamos con un buen guía. Empezamos nuestro recorrido y nada más
comenzar nos encontramos con un chucho negro de gran tamaño. Por supuesto todo
el techo de la cueva está tamizado de unas esponjas cerebro espectaculares de
las que toma el nombre la cueva. Seguimos observando cigalas, otro chucho un
poco más pequeño, catalufas, los contraluces entre el negro de la cueva y las
oquedades del techo, etc... Impresionante.
Para
finalizar nos introdujimos en un tubo que nos lleva hasta una cámara donde se
puede respirar aire puro y quitándonos los equipos nos dispusimos a
caminar
unos metros hasta encontrar una boca de la cueva que da a mar abierto. Al final
nos dimos la vuelta y caminando llegamos a otra zona de esta inmensa bóveda
para admirar las caprichosas formaciones volcánicas. Después de unos
veinticinco minutos de superficie nos sumergimos otra vez y de nuevo paseo por
la cueva y salida al exterior para ver los alrededores. Está infestado de
estrellas de mar de diversos tipos. Vimos anémonas, sargos breados, peces
trompeta, langostas canarias, sargos, fulas, etc.
Al final una inmersión (podría decirse que fueron dos en una) inolvidable.
Fotos: Fernando Ros