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Primer día de buceo... Despertador a las
ocho y cuarto de la mañana, una ducha rápida, un todavía más rápido desayuno y a las
nueve en punto en el centro.
Como casi todos empezamos a bucear con ellos ese
día nos llevan a El Rincón un buceo
sencillo
pero espectacular para empezar nuestra singladura en El Hierro. Esta situado
detrás del dique que conforma el
muelle, en la parte exterior, justo donde empieza la escollera. Es una lengua
rocosa que se introduce en el
mar perpendicularmente al muelle. El fondeo
está situado a unos siete
metros de profundidad y nada más caer al agua podemos apreciar la
increíble transparencia del agua.
Para empezar nos viene a saludar un
jurel curioso que nos sigue durante un rato, nos
encontramos un mero que va de pareja con un abade, peces trompeta, etc...
Empezamos a recorrer esta lengua salpicada de pequeñas terrazas donde
encontramos morenas, meros, abades, muchísimos sargos breados o imperiales,
fulas, viejas.
El paisaje es espectacular. Al llegar
al final de El Rincón a unos veinte metros de
profundidad nos encontramos tres meros curiosos que nos observan y un grupo de
chopones.
Damos la vuelta y empezamos a ascender
poco a poco investigando cada
hueco
que nos encontramos descubriendo
alguna morena, doncellas, rascacios,... Hay que destacar en la vuelta el paso
que existe entre dos rocas formando un pequeño cañón donde estás
completamente rodeado de
peces trompeta.
Al llegar al cabo del ancla estamos
rodeados de sargos breados, peces trompeta, chopas, seifías. Aún sabiendo que ha
sido una inmersión de chequeo ha sido un placer
para los ojos.
Volvemos al muelle para cambiar la
botella y salimos otra vez, esta vez vamos a La Herradura.
Personalmente, una de las mejores inmersiones de El Hierro. Vamos a recorrer un
veril con forma de herradura. Comienza la inmersión a unos ocho metros de
profundidad transcurriendo
alrededor de esta herradura submarina. Es una inmersión
preciosa, donde predominan los sargos breados y los peces trompeta. Pero es que
en esta inmersión hay
una
visibilidad impresionante y al no ser muy
profunda el contraste entre el verde de las algas que
cubren todas las rocas además de la infinidad de pejeverdes que viven en ellas y
el azul
intenso del mar herreño hace que
nos parezca estar dentro de un
acuario. Descendemos hasta una
profundidad máxima de veintidós metros y llegamos a ver dos pejeperros, siete
meros, gallos azules, viejas, coral negro, abades. Una inmersión completísima...
Al siguiente día el centro nos tenía
preparada una sorpresa, nada más llegar a las nueve en
punto, nos dicen que deprisa, que hay que equiparse que nos vamos a
El Bajón (la inmersión estrella de El
Hierro), con lo que todo el mundo empieza
a correr (las prisas son porque
solo hay dos boyas de fondeo en la inmersión y
los dos primeros centros que lleguen son los que bucean...) Nos subimos a la
zodiac y "a toda leche" hacia el fondeo y cuando llegamos descubrimos que
inusualmente no hay corriente. Esto no pasaba
en años... "Como creo que esta inmersión se
merece una página propia:" HAZ CLICK SOBRE RELATO DE LA INMERSIÓN
Punta Tacorón o Roque
Tacorón.
En un paraje precioso, situado
entre Tacorón (una pequeña cala) y el Roque de Tacorón, fondeados sobre un fondo
a unos siete metros de
profundidad
encontramos el típico fondo de esta zona, elevaciones rocosas
completamente tapizadas de algas y la fauna característica, o sea peces
trompetas, pejeverdes, sargos, seifías, breados o imperiales, fulas, etc...
Descendemos
un veril que acaba en un arenal a unos treinta y ocho metros de profundidad,
repleto
de anguilas jardineras, aquí podemos estar poco tiempo porque el ordenador se
está calentando -ya son varios los
días de buceo continuado...- Comenzamos el ascenso y nos vamos encontrando con
abades, meros, morenas, algún chucho negro -pastinaca- escondido entra las
rocas. Seguimos ascendiendo en busca del cabo de fondeo y allí hacemos nuestra
parada de seguridad (algunos
de descompresión) alrededor de las rocas viendo una infinidad de fauna...
Para la siguiente inmersión nos
llevaron a El Veril,
situado justo al final de la inmersión de El Rincón. Es un veril que cae hasta
unos sesenta metros de
profundidad. Como siempre la
visibilidad es asombrosa y podemos vislumbrar sargos y algún
mero allí en el fondo.
Difícilmente se puede encontrar un sitio con más luz. Al comenzar la inmersión y
bajando a unos treinta metros encontramos una cueva con coral negro y varios meros que comparten
la oscuridad de su refugio. En ese punto nos dirigimos hacia la izquierda
subiendo un poquito y pasamos entre unos pequeños bajones que forman un
pequeño cañón.
En este lugar con
los contraluces y la cantidad de
vida que hay los fotógrafos submarinos pueden quedarse para siempre. Se pueden
encontrar grupos de gallos azules, gallos cochinos, sargos breados,
jureles, etc..
Seguimos
ascendiendo y nos encontramos una parejita de pejeperros curioseando, unos
abades que nos acompañan, y como
no cientos de fulas, viejas, seifías, etc.
Es
una inmersión preciosa donde la luz, los colores, la cantidad de fauna y la
profundidad te pueden hacer perder el control del tiempo. Desgraciadamente entre
nuestros ordenadores y manómetros nos hacen volver a la realidad...
Otra de las inmersiones que realizamos
esta vez fue Baja Rosario. Esta es
una inmersión
parecida
a las demás (no por eso menos interesante). Transcurre alrededor de una baja
-que le da el nombre a la inmersión- que a
sus lados tiene dos arenales, esto es
lo poco común aquí. Por primera vez pudimos ver dos peces araña, y sobre todo
TRES carmelitas -myrichthys pardalis- también llamada culebrita. Es este un pez
que simula exactamente a una serpiente, pero es
completamente inofensiva para los buceadores.
De
hecho es un pez, o sea que no ataca a las personas. la fauna es la que siempre
nos acompaña en las inmersiones en esta isla e igual de abundante.
Nocturna en Muelle
Restinga.
Esta es un pequeña joya para la
vista
que nos tiene reservada La
Restinga. Realmente se puede hacer perfectamente desde
playa,
pero los guías
se saben exactamente donde ver el tamboril espinoso, las langostas canarias y
las no canarias, los nudibranquios, las liebres de mar, algún chucho,
viejas durmiendo apaciblemente, catalufas,
alfonsiños,
etc, etc, etc... Son unos cincuenta minutos de inmersión nocturna a unos 23ºC que no dejan de
sorprenderte. Incluso con suerte podemos llegar a ver una tortuga que está
establecida en este lugar.
Es
increíble que puedas ver tal cantidad de meros -por ejemplo- en una sola inmersión, así como abades, sargos
breados, seifías, chopones, lo
que se te ocurra.
Ahora llega el problema volver otra vez
a Tenerife y
empezar de nuevo con inmersiones "normales"...
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